Yerba,
¿oro verde?
El
valor de la yerba es uno de los temas que vienen preocupando a los sufridos
consumidores argentinos y que demuestra la incapacidad de regular el precio
de los productos del estado.
Para
tener una idea de que pasa con este producto es interesante comparar cual
era el valor de este producto en la denostada epoca de la convertibilidad y
que pasa ahora.
En
diciembre del 2001, punto final de la convertibilidad el kilo de yerba de
una primera marca era de $ 2,44
o lo que es lo mismo USS 2,44, y en abril de 2012 el precio de un kilo de
yerba de una marca de primera
calidad en de $ 25, o lo que es lo mismos U$$
5,64 es decir que la yerba tubo un aumento desde diciembre del 2001 a
abril de 2012 del 924,44 % en pesos y del 131 % en dólares.
En ese mismo lapso según el Indec
el salario aumento un 484 %, por lo cual el aumento de la yerba duplicó el
aumento de los salarios, es decir que si
un trabajador invirtiendo todo su
salario podía adquirir 287 kilos de yerba, hoy puede comprar tal solo 153
kilos.
En
consecuencia es necesario preguntarse se los argentinos tendremos que
cambiar nuestros hábitos de consumo y tomar te o café, o como dice el
tango Yira Yira; / cuando
no tengas ni fe, / ni yerba de ayer / secándose al sol; /
...................
Te acordarás de este
otario / que un día, cansado, / ¡se puso a ladrar!
Las
vacaciones y nuestros derechos como consumidores
La llegada de las vacaciones y la
posibilidad de concretar un viaje a uno de los tantos destinos turísticos
del país, es sin lugar a dudas uno de los momentos mas gratos y esperados
para aquellas familias, luego
de un año de intenso trabajo.
Lamentablemente,
muchas veces los días de ocio y esparcimiento, pueden oscurecerse por
prestadores de servicios inescrupulosos, que se aprovechan de esta época
para tener ganancias desmedidas
en detrimento de usuarios desprevenidos.
Es
por ello, que es necesario recalcar que los consumidores de bienes y/o
servicios, tienen derechos, que quienes comercializan éstos deben
respetarlos y que existen Organismos Públicos que tienen la obligación de
efectuar el debido contralor. Pero para poder ejercer estos derechos hay que
conocerlos, y es por ello que es siempre muy importante difundirlos.
Apagar los celulares
para encender nuestros derechos
En Argentina nuestros
derechos como usuarios y consumidores son avasallados de manera
sistemática ante la indiferencia del Estado que en sus tres poderes
Ejecutivo, Legislativo y Judicial -salvo honrosas excepciones-
hasta el momento no ha mostrado políticas activas para tutelar a
los “débiles del mercado”.
Ante
esta ausencia somos los
ciudadanos los que tenemos que levar acciones para proteger nuestros
derechos y defendernos de quienes intentan violentarlos,
por eso propiciamos ante el aumento desmedido que tienen previsto
llevar adelante las empresas de telefonía celular, que el día 12 de
diciembre a las 12 horas apaguemos los celulares durante 1 hora con la
consigna “apagar los celulares para
encender nuestros derechos”.
Por
que empresas que tienen ganancias fabulosas, que pueden fijar sus precios
sin ningún tipo de regulación, que quieren aumentar sus ingresos a costas
de nuestros bolsillos, solamente
pondrán freno a sus apetencias si los consumidores somos capaces de
hacerles perder dinero durante la hora que estén apagados los celulares.
Por
ello instamos a todos aquellos que quieran dejar de ser habitantes para ser
ciudadanos -es decir persona
con derechos- a apagar los celulares, por que si logramos que una parte
importante de la población lleve adelante la medida estaremos dando un paso
muy significativo en la tutela de nuestros derechos,
Y ante esta oportunidad vale la pena recordar que desde
los inicios de Adelco predicamos el slogan “no se queje si no se queja”.
Y que existen distintas maneras (apagando el celular, no comprando un bien o
por medio del voto, etc.) de demostrar que no estamos de acuerdo con
determinado precio de un producto o política de gobierno y que vamos a
hacer valer el poder que tenemos, que pasamos de la queja a la acción y
así no sentimos que las decisiones pasan “por otros” sin poder hacer
nada, sino que como consumidores somos verdaderos protagonistas del mercado
y sus decisiones.
Es
así que invitamos a formar parte de esta nueva e incipiente estructura de
poder, a cambiar la cultura de la resignación por la cultura de la
participación, a tomar conciencia de que cada
nuevo consumidor en acción que se suma, hace la diferencia, y a
pesar de que los cambios no son abruptos ni rápidos, juntos tenemos una
fuerza incalculable para luchar por nuestros derechos. Ya lo expresaba así
la Madre Teresa de Calcuta al decir que “A veces sentimos que lo que
hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le
faltara una gota”.
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